Técnica de análisis de aceite en el mantenimiento predictivo: cómo funciona, herramientas y resultados reales en campo

Oil Analysis Global Illustration

Durante décadas, los equipos de mantenimiento evaluaban el estado del aceite frotando una gota entre el pulgar y el índice. Si se sentía arenoso o olía a quemado, había problemas en camino. Hoy, una pequeña muestra de aceite enviada al laboratorio devuelve un espectro elemental completo que detecta el desgaste mucho antes de que alguien perciba la aspereza.

Esto ilustra la evolución desde los “trucos” tradicionales hacia prácticas avanzadas de mantenimiento, destacando la importancia de Mantenimiento Predictivo (PdM) que se basa en evaluaciones precisas para detectar problemas en los equipos antes de que se conviertan en fallos significativas.

El análisis de aceite en las soluciones de Mantenimiento Predictivo es una técnica clave de Monitoreo de condición que lee la “sangre” de una máquina para revelar tanto el estado del lubricante como el desgaste de los componentes internos. Como parte de los servicios de Mantenimiento Predictivo, trabaja junto con el análisis de vibraciones, la termografía infrarroja, el análisis por ultrasonidos, la amplificación de movimiento y el análisis de circuitos del motor para transmitir datos de alto valor sobre la salud de los equipos a tu plataforma de analítica. El resultado es menos sorpresas, menos paradas no planificadas y una planificación más inteligente.

Este artículo es una guía sobre qué es el Análisis de Aceite, cómo funciona paso a paso, las herramientas implicadas (en campo y en laboratorio) y cómo se integra con una plataforma de Mantenimiento Predictivo. Además, aborda los indicadores de fallo que detecta y los equipos que se monitorizan con mayor frecuencia. También destaca ejemplos reales y beneficios prácticos de aplicar esta potente técnica en distintos sectores industriales.

¿Qué es el Análisis de Aceite?

El Análisis de Aceite es una potente técnica de Monitoreo de condición no destructiva para determinar el estado tanto del lubricante como del desgaste interno mediante el análisis de aceites en servicio y la medición de sus propiedades químicas, físicas y de partículas en muestras tomadas de motores, cajas de engranajes, sistemas hidráulicos, turbinas y otros equipos lubricados. Es especialmente valioso para sistemas con grandes volúmenes de lubricante, intervalos prolongados de cambio de aceite, acceso físico limitado o exposición a altas cargas, estrés térmico o riesgos de contaminación.

Este método se utiliza ampliamente en Mantenimiento Predictivo (PdM), junto con otras técnicas de Monitoreo de condición (análisis de vibraciones, termografía infrarroja, análisis por ultrasonidos, amplificación de movimiento y análisis de circuitos del motor). Aunque es distinto de las estrategias de mantenimiento proactivo que se centran en eliminar las causas raíz, el Análisis de Aceite desempeña un papel central en Mantenimiento Predictivo al detectar anomalías del lubricante y del desgaste antes de que se agraven.

Los lubricantes nuevos comienzan limpios y químicamente equilibrados. Con el tiempo, el desgaste de los componentes, la entrada de contaminantes y el estrés térmico introducen partículas metálicas, agua, combustible, ácidos y agotamiento de aditivos, lo que genera cambios característicos en la viscosidad, los códigos de limpieza (por ejemplo, ISO 4406) y los espectros elementales.

Dentro de Mantenimiento Predictivo, los técnicos realizan análisis de condición del aceite mediante métodos de laboratorio o sensores en línea de condición del fluido, lo que permite identificar defectos emergentes mucho antes de que provoquen fallos en los equipos o una reducción de la eficiencia operativa. Los equipos de mantenimiento suelen priorizar el Análisis de Aceite cuando el Análisis de Modos y Efectos de Fallo (FMEA) identifica los modos de fallo relacionados con la lubricación como contribuyentes significativos al riesgo de fallo de los equipos.

¿Qué pretende detectar el Análisis de Aceite?

El Análisis de Aceite detecta una amplia gama de indicadores del estado del lubricante y del desgaste de los equipos que amenazan la fiabilidad y el rendimiento. Se trata de indicadores tempranos de fallos en desarrollo, que permiten una intervención oportuna y un mantenimiento más eficaz. El principal beneficio radica en identificar problemas a través de cambios químicos, físicos y de partículas anómalos en los aceites en servicio, mucho antes de que se produzca un fallo del equipo.

Cada modo de fallo produce un “Indicador de Fallo del Lubricante” distintivo que refleja los procesos físicos o químicos que tienen lugar en el interior de la máquina.

El desgaste introduce residuos metálicos, la contaminación añade elementos extraños, la combustión genera ácidos y hollín, y el estrés térmico altera la viscosidad y la química de los aditivos. Al capturar estas variaciones, el Análisis de Aceite proporciona una huella detallada del estado del equipo.

En concreto, el Análisis de Aceite puede detectar:

  • Desgaste y fatiga: niveles elevados de hierro, cobre o plomo (desgaste de engranajes, casquillos o rodamientos); recuentos elevados de partículas ferrosas esféricas o irregulares y aumento de la densidad ferrosa (fatiga de rodamientos, inicio de grietas, picaduras).
  • Contaminación y entrada de agentes externos: aumento de los niveles de silicio o aluminio (suciedad en suspensión, abrasivos); exceso de agua (fallo de sellos, entrada de refrigerante, condensación); distribución atípica del tamaño de partículas o alta densidad ferrosa a pesar de recuentos normales (colapso del filtro o fallo de la válvula de bypass).
  • Degradación del lubricante: aumento del TAN y de los indicadores de oxidación (envejecimiento del aceite, agotamiento de aditivos); disminución del TBN en motores (acumulación de ácidos procedentes de subproductos de la combustión); aumento de la viscosidad (oxidación, hollín, contaminación por glicol); disminución de la viscosidad (dilución por combustible, cizallamiento bajo alta carga).
  • Fallos del sistema de combustible (motores): punto de inflamación reducido y niveles elevados de hidrocarburos ligeros (goteo de inyectores, desgaste de segmentos de pistón, fugas en la admisión).
  • Daños en los dientes de engranajes: fragmentos ferrosos con bordes afilados y niveles elevados de cromo y manganeso (microfracturas y astillado de dientes bajo sobrecarga).

¿Qué equipos se monitorizan habitualmente con el Análisis de Aceite?

En la práctica, el Análisis de Aceite se aplica a una amplia gama de equipos lubricados tanto en entornos industriales como de equipos móviles. Su eficacia es especialmente evidente al monitorizar sistemas en los que el desgaste interno, la contaminación o la degradación del lubricante pueden afectar directamente al rendimiento y a la fiabilidad.

Incluso pequeñas variaciones en la química del aceite o en el contenido de partículas proporcionan indicadores tempranos de fallo, lo que permite a los equipos de mantenimiento intervenir antes de que se vean comprometidas la eficiencia, la seguridad o la salud del equipo.

Los equipos que se monitorizan habitualmente mediante el Análisis de Aceite incluyen:

  • Motores (motores diésel, de gas y de turbina en generadores y equipos móviles)
  • Cajas de engranajes (sistemas planetarios, helicoidales y cónicos en transportadores, mezcladores, extrusoras y aerogeneradores)
  • Sistemas hidráulicos (prensas, máquinas de moldeo por inyección, equipos de fundición, válvulas, cilindros y actuadores)
  • Compresores (alternativos, de tornillo rotativo y centrífugos)
  • Turbinas (de vapor, de gas y eólicas)
  • Bombas (bombas centrífugas y bombas lubricadas de alto caudal)
  • Accionamientos de engranajes industriales (reductores independientes y motorreductores)
  • Sistemas de aceite circulante (máquinas de papel, trenes de laminación, rodamientos de gran tamaño)
  • Mandos finales y transmisiones en equipos móviles pesados (camiones mineros, maquinaria de construcción)

¿Cómo funciona el Análisis de Aceite?

El Análisis de Aceite es un proceso sistemático que comprende los siguientes cinco pasos detallados:

  1. Despliegue mediante sensores en rutas de medición o sensores en línea
  2. Recogida de datos de muestras de aceite en servicio a temperatura de operación
  3. Transformación de datos mediante recuento de partículas, espectroscopía elemental, medición de la viscosidad, titulación Karl Fischer, TAN/TBN y análisis FTIR
  4. Comparación de referencia de los parámetros del aceite frente a las especificaciones del fabricante o datos históricos “conocidos como buenos”
  5. Asignación de firmas de fallo mediante la correlación de propiedades anómalas del aceite y perfiles de partículas de desgaste con una biblioteca de fallos para su clasificación y priorización
A photo of a technician doing a route-based sampling

Paso 1: Modos de despliegue

El Análisis de Aceite puede desplegarse en dos modos: modo basado en rutas y modo con sensores en línea, en función de la criticidad del equipo, su antigüedad, la necesidad de resultados inmediatos y la frecuencia de monitorización requerida.

  • Modo basado en rutas: los técnicos recogen muestras de aceite de forma programada en depósitos, cajas de engranajes o carcasas de rodamientos (solo una minoría de las carcasas de rodamientos están lubricadas con aceite; la mayoría están lubricadas con grasa). Posteriormente, las muestras se envían a un laboratorio de análisis de aceite para obtener un perfil completo químico y de desgaste. Este enfoque requiere una infraestructura mínima, lo que lo hace rentable y ampliamente utilizado para equipos no críticos y semicríticos.
  • Modo con sensores en línea: sensores instalados de forma permanente (contadores inductivos de partículas, sensores de residuos ferrosos, detectores de humedad y sensores dieléctricos) proporcionan datos continuos sobre la contaminación, la entrada de agua y la degradación general del aceite. Estos datos alimentan una plataforma de PdM para la generación automática de alertas y la planificación del mantenimiento. La sensorización en línea no sustituye a los ensayos de laboratorio para el análisis específico del desgaste metálico, pero puede activar alertas tempranas que impulsen una toma de muestras de laboratorio oportuna. Es especialmente valiosa para equipos críticos o remotos, donde la detección temprana de anomalías es esencial.
A photo of an inline sensor monitoring oil condition

Paso 2: Recogida de datos

El Análisis de Aceite comienza con la extracción de muestras de lubricante de los equipos como depósitos, cajas de engranajes, cárteres, líneas hidráulicas o carcasas de rodamientos. Las muestras se recogen normalmente a través de una válvula de muestreo dedicada, utilizando una bomba de vacío con tubos flexibles de un solo uso o, en algunos casos, durante intervalos de drenaje programados.

Para garantizar la precisión, las muestras deben tomarse en flujo medio y a la temperatura normal de operación, evitando zonas estancadas o partículas sedimentadas en el fondo del cárter. La técnica adecuada es fundamental: utilizar frascos limpios y sellados, evitar la contaminación externa y aplicar el mismo método de forma consistente en todos los equipos y rutas.

En los programas basados en rutas, la frecuencia y el punto de muestreo dependen de la criticidad del equipo, las condiciones de operación, el tipo de aceite y la antigüedad del activo. La consistencia en el momento y la metodología garantiza que las tendencias a lo largo del tiempo reflejen el estado real tanto del lubricante como de la máquina.

En la monitorización en línea y con sensores integrados, los sensores de condición del aceite instalados de forma permanente miden continuamente parámetros como la concentración de partículas, el contenido de humedad, la constante dieléctrica o la viscosidad. Estos sensores transmiten datos en tiempo real a la plataforma de Mantenimiento Predictivo, complementando los análisis de laboratorio con alertas tempranas sobre contaminación o degradación. La combinación de muestreo periódico y sensorización continua proporciona una visión integral del estado del lubricante y del equipo.

Paso 3: Transformación de datos

Una vez recopiladas, las muestras de aceite en bruto no pueden revelar directamente el estado de la máquina. Para que sean accionables, deben procesarse y transformarse en datos cuantificables. Esto puede realizarse de dos maneras: en sitio, utilizando equipos portátiles de diagnóstico para una evaluación rápida, o en un laboratorio especializado, donde una batería completa de ensayos proporciona los resultados más detallados.

En ambos casos, la etapa de transformación convierte las características físicas y químicas en parámetros medibles:

  • Conteo de partículas y ferrografía para evaluar la limpieza e identificar los modos de desgaste
  • Espectroscopía elemental (ICP o RDE), una forma de análisis espectral, para detectar metales de desgaste, contaminantes y aditivos
  • Medición de la viscosidad para verificar el grado y la estabilidad al cizallamiento
  • Análisis del contenido de agua, a menudo mediante titulación Karl Fischer
  • Ensayo del número ácido/base (TAN/TBN) para seguir la oxidación y el agotamiento de los aditivos
  • Análisis FTIR para monitorear la oxidación, nitración, sulfatación o la contaminación por glicol

En flujos de trabajo más avanzados, la morfología detallada de las partículas obtenida mediante ferrografía analítica o técnicas FTIR de alta sensibilidad proporciona una comprensión más profunda de los modos de falla que las pruebas estándar podrían pasar por alto.

Los resultados procesados se recopilan en un informe del estado del aceite que, al igual que los espectros de vibración o los termogramas infrarrojos, constituye la base para el análisis de tendencias, la detección de fallos y las decisiones de diagnóstico dentro de una estrategia de Mantenimiento Predictivo.

Paso 4: Comparación con la línea base

Cada informe del estado del aceite se interpreta comparando los resultados con una referencia de línea base que representa el estado operativo saludable del lubricante y de la máquina.

Las líneas base pueden provenir de las especificaciones del fabricante (por ejemplo, códigos de limpieza ISO 4406, rangos de grado de viscosidad), de normas industriales o de datos históricos en servicio recopilados bajo condiciones conocidas como correctas.

Cuando se analiza una nueva muestra de aceite, sus parámetros se comparan sistemáticamente con la línea base. Desviaciones como niveles elevados de hierro o cobre, aumento del conteo de partículas, cambios en la viscosidad o variaciones inesperadas del TAN/TBN proporcionan indicadores tempranos de la progresión del desgaste, la entrada de contaminantes o la degradación del lubricante.

Para garantizar una comparación precisa, deben alinearse factores críticos: el tipo de lubricante y el paquete de aditivos, la temperatura de operación y la coherencia en el punto y el método de muestreo. Cualquier discrepancia puede distorsionar el análisis y reducir la fiabilidad del diagnóstico.

Los programas avanzados de análisis de aceite refuerzan la comparación con la línea base mediante el seguimiento de tendencias a lo largo de múltiples muestras y la aplicación de reglas estadísticas o basadas en software. Esto aumenta la sensibilidad al deterioro gradual y permite a los equipos de mantenimiento detectar cambios sutiles mucho antes de que se conviertan en fallos.

Paso 5: Correlación de firmas de fallo

Una vez que los resultados de las pruebas de laboratorio o en sitio están disponibles, cada parámetro se analiza en busca de desviaciones que correspondan a firmas de falla conocidas. Estas correlaciones vinculan las variaciones en las propiedades químicas, físicas o particuladas con mecanismos específicos de desgaste, fuentes de contaminación o modos de degradación del lubricante.

En el análisis de aceite, las firmas de falla más comunes incluyen:

  • Niveles elevados de hierro o cobre, asociados al desgaste de rodamientos, engranajes o casquillos
  • Niveles elevados de silicio o aluminio, que indican la entrada de suciedad o contaminantes abrasivos
  • Alto contenido de agua, que sugiere falla de sellos, fugas de refrigerante o condensación proveniente del entorno
  • Aumento del número ácido, que indica oxidación, envejecimiento del aceite o agotamiento de los aditivos
  • Disminución del número base, vinculada a la acumulación de ácidos en los lubricantes de motores de combustión
  • Aumento de la viscosidad, causado por oxidación, acumulación de hollín o contaminación por glicol
  • Disminución de la viscosidad, resultante de la dilución por combustible o de la degradación por cizallamiento bajo alta carga

Analistas capacitados o plataformas de mantenimiento predictivo mapean sistemáticamente estos patrones de diagnóstico frente a bibliotecas de fallos establecidas. Los conocimientos obtenidos guían acciones correctivas específicas, como el reemplazo del lubricante, la inspección de filtros o sellos, o el mantenimiento programado de componentes, e indican cuándo debe realizarse el mantenimiento para evitar que desviaciones menores se conviertan en fallos costosas.

¿Qué herramientas se utilizan en el análisis de aceite?

El análisis de aceite se basa en dos categorías de herramientas: herramientas portátiles y en sitio, utilizadas para recolectar muestras de aceite y realizar verificaciones preliminares del estado en campo, y equipos de laboratorio que analizan en detalle las propiedades del lubricante y los indicadores de desgaste.

Herramientas en sitio y portátiles

  • Kits de muestreo de aceite: kits estandarizados utilizados durante inspecciones basadas en rutas para recolectar muestras representativas de aceite en servicio. Las prácticas de muestreo consistentes son esenciales para garantizar un análisis de tendencias fiable y una precisión diagnóstica adecuada.
  • Contadores de partículas portátiles: dispositivos móviles utilizados en campo para evaluar rápidamente la limpieza del aceite mediante la medición de la concentración de partículas y la distribución de tamaños. Ayudan a detectar eventos de contaminación, problemas de filtración o una progresión anormal del desgaste.
  • Sensores portátiles de condición del aceite: instrumentos manuales utilizados en sitio para medir parámetros clave del lubricante, como el contenido de humedad, la viscosidad o las propiedades dieléctricas. Respaldan la toma de decisiones rápida durante las inspecciones y ayudan a determinar si es necesario un análisis adicional en laboratorio.
  • Sensores en línea de condición del aceite: dispositivos instalados de forma permanente que proporcionan monitoreo continuo de parámetros del aceite como la concentración de partículas, la humedad, la viscosidad o las propiedades dieléctricas. Permiten la detección temprana de contaminación o degradación y alimentan los datos a plataformas de Mantenimiento Predictivo para alertas automáticas y análisis de tendencias.

Instrumentos de laboratorio

  • Espectrómetros (ICP o RDE): instrumentos de laboratorio utilizados para cuantificar metales de desgaste, elementos de aditivos y contaminantes, respaldando la identificación del desgaste y el análisis de causa raíz.
  • Analizadores de infrarrojo por transformada de Fourier (FTIR): herramientas utilizadas para detectar mecanismos de degradación química como la oxidación, la nitración, la sulfatación y la contaminación por refrigerante o combustible.
  • Viscosímetros: instrumentos utilizados para verificar la viscosidad del lubricante y detectar cambios causados por oxidación, estrés térmico, dilución por combustible o degradación por cizallamiento.
  • Valoradores Karl Fischer: instrumentos de alta precisión utilizados para medir el contenido de agua en el aceite a concentraciones muy bajas, respaldando la detección temprana de riesgos de falla relacionados con la humedad.
  • Valoradores automáticos (TAN/TBN): herramientas de laboratorio utilizadas para seguir la acumulación de ácidos y el agotamiento de la reserva alcalina, proporcionando información sobre el envejecimiento del aceite y el estado de los aditivos.
  • Contadores automáticos de partículas: instrumentos utilizados para medir la contaminación particulada y los niveles de limpieza con alta precisión y repetibilidad.
  • Unidades de ferrografía: herramientas analíticas utilizadas para examinar el tamaño, la forma y la composición de las partículas de desgaste, permitiendo una evaluación detallada de los mecanismos de desgaste y su severidad.

¿Cómo se integra el análisis de aceite con una plataforma de Mantenimiento Predictivo?

Los datos de análisis de aceite se integran directamente en la plataforma de Mantenimiento Predictivo (por ejemplo, el software I-see). Por ejemplo, I-see se integra de forma nativa con POLARIS Laboratories, lo que permite la importación automática de resultados de laboratorio certificados sin cargas manuales y garantiza visibilidad en tiempo real en flotas completas de máquinas.

Este flujo continuo, desde la toma de muestras hasta la interpretación diagnóstica y la creación de órdenes de trabajo, transforma el análisis de aceite de una actividad de laboratorio independiente en un pilar en tiempo real de la estrategia de Mantenimiento Predictivo.

Cada informe de análisis de aceite, ya sea generado en un laboratorio certificado o mediante sensores en línea de condición del aceite, se carga en la plataforma de PdM, donde los resultados se normalizan y se etiquetan con metadatos del equipo. A continuación, la plataforma:

  1. Grafica las concentraciones de metales de desgaste y los parámetros de condición del aceite (por ejemplo, hierro en ppm, viscosidad, TAN) frente a líneas base históricas para detectar una degradación gradual.
  2. Ejecuta reglas de detección de anomalías y modelos de IA/ML sobre datos moleculares y particulados para señalar desviaciones repentinas o patrones de falla emergentes.
  3. Clasifica automáticamente las firmas de falla (desgaste de componentes, entrada de contaminación, agotamiento de aditivos) y estima la Vida Útil Remanente (RUL).
  4. Activa alertas cuando se superan los umbrales definidos por el usuario o las reglas de desviación.
  5. Genera órdenes de trabajo sugeridas directamente en el CMMS (por ejemplo, MVP One) o en sistemas ERP para intervenciones oportunas y priorizadas.

¿Cuáles son las ventajas del análisis de aceite?

Al revelar de forma temprana anomalías químicas y particuladas que de otro modo serían indetectables, el análisis de aceite se distingue por cinco ventajas clave.

La primera es su capacidad para detectar desgaste interno en sistemas sellados o no instrumentados, como cajas de engranajes, sistemas hidráulicos y sistemas de aceite circulante. En estos casos, la vibración o el ultrasonido no pueden aplicarse de manera efectiva, pero el muestreo de aceite proporciona una ventana directa al estado interno de la máquina.

Otra fortaleza clave del análisis de aceite es su doble propósito. Mientras que la mayoría de las técnicas de monitoreo de condición se centran únicamente en la degradación mecánica, el análisis de aceite evalúa simultáneamente tanto el desgaste de la máquina como la salud del lubricante. Esto lo convierte en una herramienta altamente eficiente para los equipos de mantenimiento, al ofrecer dos perspectivas diagnósticas en un solo informe.

La especificidad química es otro factor diferenciador. Las pruebas de laboratorio, como la espectroscopía y el FTIR, pueden identificar con precisión la naturaleza exacta de la contaminación, ya sea que provenga de la entrada de agua, combustible o refrigerante.

El análisis de aceite respalda el análisis de tendencias a largo plazo mediante métricas estandarizadas como los metales de desgaste (ppm), los números ácido y base (TAN/TBN) y los códigos de limpieza ISO 4406. Estos puntos de datos permiten a los ingenieros seguir la progresión de fallos, realizar análisis de causa raíz e incluso validar garantías con pruebas de laboratorio objetivas.

Finalmente, el análisis de aceite es altamente rentable para sistemas de lubricación centralizada o activos con grandes volúmenes de aceite. Al extender la vida útil del lubricante y reducir los cambios de aceite innecesarios, disminuye los costos operativos y los residuos ambientales, convirtiéndose tanto en una herramienta de confiabilidad como en un facilitador de la sostenibilidad.

¿Está detectando los problemas del aceite antes de que se conviertan en fallos del equipo?

El desgaste metálico, la contaminación, la oxidación o el agotamiento de aditivos a menudo progresan sin ser detectados hasta que provocan fallos costosas y tiempos de inactividad.

Con los servicios de análisis de aceite de I-care, estas señales de alerta temprana se detectan mucho antes de que pongan en riesgo la confiabilidad. Gracias a nuestra colaboración con POLARIS Laboratories y a la integración con la plataforma PdM I-see, los resultados certificados de laboratorio fluyen automáticamente hacia sus paneles de salud de los equipos, transformando datos químicos complejos en decisiones claras de mantenimiento. Convierta las anomalías ocultas del aceite en información accionable.

¿Cuáles son las limitaciones del análisis de aceite?

Aunque el análisis de aceite es una potente técnica de monitoreo de condición, también presenta limitaciones inherentes que deben tenerse en cuenta al diseñar un programa de Mantenimiento Predictivo:

  • Aplicabilidad limitada: solo es adecuado para equipos con sistemas de lubricación accesibles, lo que excluye componentes sellados o activos lubricados con grasa donde no es posible realizar muestreo de aceite.
  • Retraso temporal en los resultados de laboratorio: el análisis en laboratorio introduce un retraso entre el muestreo y el diagnóstico, lo que hace que el análisis de aceite sea menos adecuado para situaciones que requieren acciones correctivas inmediatas o alertas en tiempo real.
  • Riesgo de errores de muestreo: métodos de muestreo inadecuados o contaminación externa durante la recolección pueden comprometer la precisión, dando lugar a resultados engañosos o no concluyentes. Esto hace que la formación y la disciplina procedimental sean esenciales.
  • Dependencia de la disciplina del programa: la eficacia del análisis de aceite depende de intervalos de muestreo consistentes y de un establecimiento preciso de la línea base. Sin una adhesión estricta a métodos estandarizados, el análisis de tendencias y la fiabilidad diagnóstica se reducen significativamente.

Ejemplo de uso en el mundo real

En una planta de fabricación de cemento, se realizó un análisis de aceite de rutina en la caja de engranajes principal de un horno rotatorio. Un informe de laboratorio reveló un aumento gradual en las concentraciones de hierro y cromo, acompañado de conteos elevados de partículas. En conjunto, estos indicadores apuntaban a las primeras etapas de desgaste del engrane.

Mediante el análisis de tendencias de los datos a lo largo del tiempo, el equipo de mantenimiento identificó el riesgo antes de que se agravara y programó una inspección específica durante la siguiente parada planificada, alineando la intervención con las actividades de mantenimiento programadas.

La inspección confirmó la presencia de picaduras en uno de los piñones, y el componente fue reemplazado en condiciones controladas. La intervención evitó varios días de tiempo de inactividad no planificado, redujo el riesgo de daños secundarios en el sistema de accionamiento del horno y evitó pérdidas significativas de producción.

Oil Analysis in a Cement Manufacturing plant

Competencias y formación necesarias

El análisis de aceite requiere un conjunto de competencias que abarca desde el muestreo básico de aceite y el control de la contaminación hasta la interpretación avanzada de la química del lubricante y los mecanismos de desgaste, según el nivel de implicación.

Habilidades necesarias

El análisis de aceite requiere un nivel intermedio de experiencia, combinando habilidades prácticas de muestreo con conocimientos analíticos sobre la química del lubricante y los mecanismos de desgaste.

Para el uso básico de la técnica, los técnicos deben estar formados en procedimientos adecuados de muestreo, control de la contaminación y en la operación rutinaria de dispositivos portátiles de prueba en campo, como contadores de partículas o sensores de humedad. En esta etapa, una formación introductoria suele ser suficiente para garantizar una recopilación de datos coherente y fiable durante las rondas de inspección.

Para el análisis y diagnóstico en profundidad, los analistas necesitan una comprensión más profunda de la química del aceite, los mecanismos de desgaste y la interpretación de fallos. Deben ser capaces de analizar tendencias de parámetros como las concentraciones de metales de desgaste, la viscosidad y los valores de TAN/TBN, y correlacionar los cambios con procesos específicos de degradación o modos de falla. Se recomienda formación formal en métodos especializados como la espectroscopía elemental, la ferrografía y el análisis de humedad. Este nivel de práctica suele requerir certificación formal o experiencia equivalente en campo, garantizando que los hallazgos sean precisos, coherentes y accionables dentro de un programa de Mantenimiento Predictivo.

Formación

¿Su equipo tiene dificultades para aprovechar los conocimientos del análisis de aceite? Technical Associate of Europe ofrece formación especializada en monitoreo de condición del aceite, desde sesiones introductorias de un día sobre prácticas de muestreo y pruebas en campo hasta cursos avanzados de varios días alineados con los estándares de certificación ISO 18436-4. Estos programas dotan a técnicos y analistas de las competencias necesarias para realizar un muestreo de aceite preciso, interpretar resultados de laboratorio y de sensores, y aplicar los hallazgos dentro de una estrategia de Mantenimiento Predictivo.