Mons, 8 de julio de 2025 — Ahlem Ben Salem es una ingeniera de 31 años que acaba de unirse al equipo de I-care. Con su llegada, el grupo belga, líder en mantenimiento predictivo industrial, alcanza un hito simbólico de 1.000 empleados, marcando una nueva etapa en su desarrollo.
Originaria de Zwijndrecht y graduada de la Universidad de Amberes, Ahlem eligió I-care porque quiere “poner la tecnología al servicio de una industria más sostenible”. “Lo que más me impresionó de I-care fue la mentalidad de los equipos. Se siente que la empresa no solo crece en tamaño, sino que lo hace con una cultura muy fuerte que se percibe desde que cruzas la puerta”, comenta.
4 nuevas contrataciones por semana para impulsar ambiciones globales
Fundado en Mons, el grupo I-care se ha convertido en líder mundial en mantenimiento predictivo industrial en solo unos años. Gracias a sus tecnologías patentadas y la experiencia de sus equipos, la empresa hace que la industria sea más fiable, sostenible y eficiente.
Actualmente crece a un ritmo de cuatro nuevas incorporaciones por semana, tanto en Bélgica como a nivel internacional. I-care sigue atrayendo candidatos de alto nivel, motivados por la oportunidad de sumarse a un proyecto ambicioso, con raíces locales y alcance global.
“Alcanzar la marca de los 1.000 empleados es como tomar una nueva curva en una carrera de resistencia”, explica Fabrice Brion, CEO de I-care. “Y Ahlem no es solo un número. Ella encarna el espíritu I-care: una mezcla de innovación, pasión y humildad. Su rol es aún más simbólico porque es una mujer joven con formación técnica. Esta combinación es la que nos permite lograr grandes cosas juntos manteniendo los pies en la tierra. I-care y su sector avanzan en la dirección correcta.”
Las personas son el motor principal
Desde sus inicios, I-care ha puesto el respeto por las personas, el rendimiento y la sostenibilidad en el centro de su identidad. Este modelo resulta atractivo y fomenta la fidelidad: la tasa de rotación de personal es excepcionalmente baja (menos del 3%), demostrando el profundo compromiso de los equipos.
Casi 1 de cada 3 empleados es accionista de la empresa gracias a un programa de participación accionaria lanzado en los primeros años, símbolo de esta filosofía.
I-care mantiene el rumbo, creciendo sin perder su esencia.
El empleado número 1.000 se une a una aventura empresarial que combina conocimiento tecnológico, trabajo en equipo y dominio de la curva de rendimiento..