Cómo la colaboración entre los equipos de Bélgica y Estados Unidos dio forma al sensor inalámbrico de vibraciones Wi-care™

Al evaluar un sensor inalámbrico de vibraciones, la mayoría de las personas compara de forma natural las especificaciones técnicas. La frecuencia de muestreo, el rango de frecuencias, la resolución, la autonomía de la batería y la conectividad desempeñan un papel fundamental a la hora de seleccionar la solución adecuada para un programa de mantenimiento predictivo.

Sin embargo, la verdadera diferencia entre las tecnologías industriales no siempre se encuentra en una hoja de especificaciones. A menudo es el resultado de años de decisiones de ingeniería, experiencia sobre el terreno, conocimientos de fabricación y un proceso continuo de perfeccionamiento.

El sensor inalámbrico de vibraciones Wi-care™ es un claro ejemplo de ello. Más que el resultado del trabajo de un único equipo, ha evolucionado a lo largo de años de colaboración entre los equipos de I-care en Bélgica y Estados Unidos, combinando experiencia en ingeniería de fiabilidad, desarrollo de productos y fabricación para crear una solución capaz de supervisar desde equipos rotativos de baja velocidad hasta maquinaria de alta velocidad con una precisión excepcional.

En este artículo analizamos la historia detrás del sensor Wi-care™ para descubrir cómo la colaboración entre Bélgica y Estados Unidos ha dado forma a una solución de monitorización inalámbrica de vibraciones diseñada para los entornos industriales más exigentes y cómo ese mismo enfoque colaborativo continúa hoy gracias a la nueva planta de producción de alta tecnología de I-care en Bélgica.

Dos equipos. Una visión.

Desarrollar equipos de monitorización de activos de alto rendimiento requiere mucho más que una tecnología innovadora. Exige la colaboración de expertos de múltiples disciplinas a lo largo de todo el ciclo de vida del producto, desde la investigación y el desarrollo hasta la fabricación, las pruebas y la mejora continua.

Este enfoque colaborativo ha estado en el corazón de Wi-care™ durante años. El sensor ha evolucionado gracias a la estrecha colaboración entre los equipos de I-care en Bélgica y Estados Unidos, combinando experiencia en desarrollo de productos, ingeniería de fiabilidad, industrialización y fabricación.

Un ejemplo de ello es John Bagby, director de Industrialización y Fabricación en I-care, quien trabajó en estrecha colaboración con los equipos belgas de fabricación e I+D durante el desarrollo del acelerómetro integrado utilizado en el sensor Wi-care™. Su labor también abarcó las pruebas de producción, la optimización de los procesos de fabricación, la puesta en marcha de la producción a gran escala y la documentación de la propiedad intelectual asociada a varias innovaciones, contribuyendo a transformar conceptos de ingeniería en un producto que pudiera fabricarse de forma eficiente a gran escala.

Diseñar un sensor basado en una auténtica experiencia en fiabilidad

Una de las características que definen al sensor Wi-care™ es que su desarrollo siempre ha estado guiado por una experiencia real en fiabilidad. En lugar de diseñar primero un dispositivo inalámbrico y añadir posteriormente capacidades de monitorización de vibraciones, I-care abordó el desafío desde la perspectiva opuesta: comprender qué necesitan realmente los profesionales del mantenimiento y la fiabilidad para diagnosticar la maquinaria con total confianza.

Robert Skeirik, antiguo director de I+D de I-care y actualmente instructor principal en Technical Associates of Charlotte, considera que esta filosofía es lo que realmente diferencia al sensor Wi-care™. Tras haber trabajado con tecnologías de análisis de vibraciones a lo largo de toda su carrera, señala que muchas de las soluciones inalámbricas que llegan al mercado son desarrolladas por empresas con una sólida experiencia en IoT, pero con un conocimiento limitado del diagnóstico de maquinaria. Wi-care™, por el contrario, se basa en décadas de experiencia en análisis de vibraciones y en la mejora continua del producto.

Esta filosofía se refleja directamente en las capacidades del sensor. Wi-care™ combina una frecuencia de muestreo excepcionalmente alta, una resolución de hasta 16.000 líneas y la tecnología patentada I-DNA™ para detectar defectos incipientes en rodamientos y engranajes tanto en equipos rotativos de baja como de alta velocidad. En conjunto, estas capacidades permiten a los equipos de mantenimiento y fiabilidad supervisar todo tipo de equipos rotativos, desde los de baja hasta los de alta velocidad, con un único dispositivo, identificando los defectos de forma más temprana y con mayor confianza.

La experiencia de los equipos de I-care en Bélgica y Estados Unidos ha permitido transformar décadas de conocimiento en fiabilidad en un sensor inalámbrico de vibraciones diseñado para responder a las necesidades reales del mantenimiento industrial.

De la ingeniería a la excelencia en la fabricación

En las tecnologías industriales, la excelencia en ingeniería no termina cuando el diseño está finalizado. Continúa durante la industrialización, donde los prototipos se convierten en procesos de fabricación repetibles, se optimizan los métodos de producción y cada mejora se traduce en una calidad constante del producto.

Aquí es donde la colaboración entre los equipos de I-care en Estados Unidos y Bélgica volvió a demostrar todo su valor. Trabajando junto a los equipos belgas de I+D y fabricación, John Bagby contribuyó a transformar el sensor Wi-care™ de un concepto de ingeniería en un producto preparado para la producción a gran escala. Su trabajo abarcó las pruebas de producción, la optimización de los procesos de fabricación, la puesta en marcha de la producción y la documentación de la propiedad intelectual que respalda varias de las innovaciones del sensor. Cada una de estas actividades contribuyó a hacer que el producto fuera más robusto, más reproducible y más fácil de fabricar sin comprometer su rendimiento técnico.

Al combinar la experiencia en ingeniería de sus equipos de Bélgica y Estados Unidos con sus capacidades de industrialización y fabricación, I-care logró garantizar que las cualidades que distinguen al sensor Wi-care™ en el campo también pudieran reproducirse de forma constante en la línea de producción. Esta capacidad para transformar la innovación en ingeniería en excelencia en la fabricación ha sido clave para la evolución continua del sensor Wi-care™.

Fabricado en Bélgica. Diseñado para el mundo.

La colaboración entre los equipos de I-care en Bélgica y Estados Unidos sigue dando forma al futuro del sensor Wi-care™. A medida que el producto evoluciona y la demanda global crece, mantener los mismos estándares de calidad, precisión e innovación a gran escala se vuelve tan importante como desarrollar la propia tecnología.

Para respaldar esta ambición, I-care inauguró recientemente una planta de producción de alta tecnología en Mons, Bélgica. Más que un centro de fabricación, esta instalación ha sido diseñada para acercar aún más la investigación y el desarrollo, la innovación y la producción. Al fabricar sus propios sensores Wi-care™ e integrar capacidades clave de fabricación bajo un mismo techo, I-care refuerza su autonomía tecnológica al tiempo que mantiene un control total sobre la calidad del producto a lo largo de todo el proceso de fabricación.

La nueva planta también refuerza el compromiso a largo plazo de I-care con la innovación. Con una capacidad de producción anual de un millón de sensores Wi-care™, la fábrica ofrece la base necesaria para responder a una demanda creciente, preservando al mismo tiempo la excelencia en ingeniería y fabricación que ha dado forma al producto desde el principio. Fabricado en Bélgica y mejorado continuamente junto con el equipo estadounidense, el sensor Wi-care™ refleja la visión de I-care de combinar experiencia global.

La colaboración sigue impulsando la innovación

La historia del sensor Wi-care™ demuestra que una gran tecnología industrial nunca es el resultado de un único avance ni del trabajo de un solo equipo. Se construye a lo largo de años de colaboración, en los que la experiencia en fiabilidad, la ingeniería, la industrialización y la fabricación se refuerzan mutuamente de forma continua.

Hoy, esa colaboración continúa entre los equipos de I-care en Bélgica y Estados Unidos. Desde el desarrollo de productos y la fabricación hasta la innovación continua, siguen creando tecnologías de mantenimiento predictivo diseñadas para ayudar a las organizaciones industriales a detectar fallos con mayor antelación, tomar mejores decisiones de mantenimiento y mejorar la fiabilidad de sus equipos. El sensor Wi-care™ demuestra lo que puede lograrse cuando la innovación belga y la experiencia industrial estadounidense trabajan con un mismo objetivo.

¿Quiere descubrir el resultado de esta colaboración?

Descubra el sensor inalámbrico de vibraciones Wi-care™ y vea cómo ayuda a las organizaciones industriales a construir operaciones más fiables.